Colombia pone los muertos (Francisco Thoumi)

francisco“LOS GRINGOS SE QUEDAN CON LA PLATA Y COLOMBIA PONE LOS MUERTOS, LO QUE LE DA A COLOMBIA AUTORIDAD MORAL PARA EXIGIR CAMBIOS Y AYUDA A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL”

La gran cantidad de muertos en Colombia asociados a las drogas ilegales ha sido una tragedia nacional y la razón de estas afirmaciones. La industria ilegal y las organizaciones criminales siempre tienden a generar violencia, pero el vínculo en el mundo entre una gran violencia y las drogas ilegales es muy débil porque las drogas ilegales y la violencia asociada a ellas no coinciden en el tiempo o en el espacio. Sin embargo, algunos mercados específicos ocasionalmente tienen niveles altos de violencia cuando hay algunos cambios que destruyen los controles establecidos por los participantes en el mercado, cuando disminuye la demanda, o cuando las políticas del gobierno llevan a una fragmentación de la industria ilegal que acentúa la competencia en los mercados locales.

¿Por qué en Colombia la violencia asociada al narcotráfico ha sido tanto más alta que en Bolivia, Perú, Afganistán, Myanmar, Laos, Paquistán, Sicilia, Calabria, Turquía, los Estados Unidos, y otros países? Solamente en los últimos años la violencia asociada a las drogas ilegales en México y en algunos lugares de Centro América ha llegado a cifras comparables a las que se han experimentado en Colombia, aunque la “baja” tasa de homicidios actual en Colombia es mucho más alta que la de México.

En Bolivia y Perú hasta finales de los años noventa las drogas ilegales y el narcotráfico representaban un porcentaje del ingreso nacional mucho mayor que en Colombia y en esos países la violencia asociada con las drogas ilegales fue muchísimo menor. Lo mismo se puede afirmar de Tailandia, Laos, Afganistán, Tayikistán, Uzbekistán, Turkmenistán y otros países del Asia Central.

No hay duda de que si no hubiera drogas ilegales, si no hubiera tráfico ilegal de personas, si no hubiera contrabando de armas, ni otras actividades ilegales muy rentables, las tasas de violencia en Colombia y en México serían mucho más bajas. Pero una mirada detallada a la evidencia en lugar de levantar la queja: ¡Colombia pone los muertos! Lleva a preguntarse: ¿Por qué en Colombia se considera que es “natural” que el narcotráfico genere tantas muertes? ¿Por qué en Colombia surgen más asesinos que en los demás países? ¿Por qué en Colombia en las últimas décadas años ha habido tantos niños y jóvenes asesinos a sueldo? En otras palabras, si bien es cierto que Colombia “pone los muertos” y que eso es una tragedia, ¡lo realmente trágico es que Colombia pone los asesinos y los sicarios!

Para que la queja “Colombia pone los muertos” le dé al país autoridad moral para exigir algo del resto del mundo es necesario demostrar que es “natural” que haya altísimos niveles de violencia cuando surge un negocio ilegal fácil de hacer y que genera grandes utilidades. Sólo así se podría sostener que la ciudadanía y la estructura social, política y económica de Colombia y sus normas formales e informales de comportamiento no tienen ninguna responsabilidad de que el narcotráfico haya generado tantos muertos. Mientras no se demuestre esta hipótesis, Colombia debe aceptar que si bien, “pone los muertos”, lo más grave es que “pone los asesinos” y que estos han nacido, crecido, se han educado y socializado en el país; es decir que son colombianos, producto de la sociedad colombiana. En este caso, el hecho de que Colombia ponga los asesinos que matan a muchos colombianos no da ninguna autoridad moral; Colombia no puede decirle al mundo: “¡tenemos autoridad moral porque cuando participamos en el narcotráfico los colombianos nos matamos más y más fácilmente que los ciudadanos de otros países!”

Francisco Thoumi

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